Cepillarse el pelo: todo un “arte” fácil de dominar

Actualidad Svenson Cepillado

Los expertos de Svenson recomiendan incluir el cepillado del cabello en nuestro ritual diario de belleza, pero sin abusar de él. No cabe duda de que se trata de un gesto importante para nuestro cuidado capilar ya que:

  • Ayuda a eliminar las partículas de suciedad acumuladas durante el día.
  • Revitaliza la circulación del cuero cabelludo y potencia el brillo del pelo.

Los expertos de Svenson nos dan unas pautas y consejos para que el cepillado del cabello sea realmente efectivo. Sin embargo, no todo el mundo sabe cómo cepillar el cabello adecuadamente, lo que tiene consecuencias muy visibles: enredones, encrespamientos, falta de volumen y, sobre todo, lucir un pelo sin brillo.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que para cepillarse el pelo de la manera correcta hay que utilizar el peine o cepillo adecuado. Y es precisamente en este punto cuando se comete el primer error, ya que ambos utensilios tienen usos y finalidades distintas.

Por regla general, el peine se utiliza para el cabello mojado y el cepillo para el pelo seco (excepto cuando se trata de cabellos rizados). Así, por ejemplo, para desenredar un cabello recién lavado, se debe emplear un peine con dientes curvos y espaciados, ya que además de evitar que el pelo se enrede y rompa, el espacio existente entre los dientes crea canales que genera rizos individuales y definidos. Este tipo de peines evitan además los tirones innecesarios que pueden favorecer la caída en cabellos especialmente sensibilizados. En cuanto a la técnica, hay que desenredar suavemente, desde las puntas hacia arriba, evitando en todo momento los tirones.

En cuanto a los materiales, los peines de madera son ideales para peinar los cabellos finos y cargados de electricidad. Los de carey van bien con todo tipo de cabello, mientras que para peinar el pelo rizado lo ideal son los modelos con las puntas separadas y largas, de madera, plástico o carey.

Hay muchos tipos de cepillos entre los que elegir. Los planos, generalmente de forma ovalada o rectangular, son los más indicados para alisar y desenredar el cabello cuando está seco. Las cerdas naturales son menos agresivas, pero cuando el pelo está muy encrespado puede ser necesario recurrir l la “dureza” de las cerdas sintéticas (de nylon) suaves. De todas formas, para el cepillado habitual, la mejor opción son los cepillos de cerdas de jabalí que, además, son aptos para cualquier tipo de cabello. Los llamados cepillos antiestáticos son aquellos cuyas púas terminan en forma redondeada, lo que permite eliminar la electricidad estática y facilita mucho tanto el cepillado como el acabado.  Los cepillos redondos, con púas en todo el diámetro, son los que se utilizan, en combinación con el secador, para el brushing. Su tamaño es directamente proporcional a la longitud del cabello a peinar.

Además del tipo de peine o cepillo elegido, es importante seguir unas pautas para sacar todo el partido a este gesto. Por ejemplo, siempre es conveniente cepillarse el pelo de forma suave antes de lavarlo, para que este quede suelto y eliminar cualquier resto de producto de fijación.

Y también es importante limpiar con frecuencia peines y cepillos (con jabón y agua caliente) para que estén siempre en perfectas condiciones.