Caída del pelo por cáncer y quimioterapia: síntomas y cuidados

Por Dr. Ignacio Sevilla Sanz.

Negatoscopio con varias imágenes de cráneos humanos en color verde

La caída del cabello asociada al cáncer suele estar directamente ligada a los tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia, y no a la propia enfermedad.

Más allá del impacto físico, la pérdida de pelo puede tener un fuerte efecto emocional y social, ya que afecta a la imagen personal y a la forma en que la persona se percibe a sí misma. En este artículo explicamos por qué ocurre, cómo afrontarla y qué opciones existen antes, durante y después del tratamiento oncológico.

¿La caída del cabello es un síntoma de cáncer?

La primera duda que debemos aclarar es si el hecho de que se nos caiga el pelo es un síntoma de padecer cáncer:

No, la caída del cabello no es un síntoma de cáncer. El pelo se cae por diversas razones, como el factor hereditario, cuestiones hormonales, el estrés u otros, pero no por tener cáncer. La caída de pelo asociada a esta enfermedad viene dada por los tratamientos que se aplican al paciente, como la quimioterapia o la radioterapia.

Por tanto, afirmamos que el cáncer en sí no produce caída de pelo, pero sí su tratamiento con quimioterapia o radioterapia.

¿Por qué no todos los pacientes oncológicos pierden el cabello igual?

La caída del cabello no afecta por igual a todas las personas con cáncer. La intensidad y el tipo de alopecia dependen del tratamiento administrado, del fármaco o combinación de fármacos, de la dosis, del área irradiada y también de características individuales como el tipo de cabello o la sensibilidad del folículo.

Por este motivo, mientras algunos pacientes experimentan una caída intensa, otras pueden notar solo un afinamiento o incluso no perder el pelo.

Alopecia: un efecto secundario del cáncer

La alopecia es un efecto secundario frecuente de los tratamientos oncológicos. Aunque se trata de uno de los aspectos menos importantes de la enfermedad en sí, puede tener consecuencias psicológicas a las que en ocasiones no se les presta la atención necesaria.

¿Por qué se cae el cabello cuando tienes cáncer?

No es relevante con qué tipo de cáncer se cae el pelo, sino que son los diferentes fármacos que se aplican en los tratamientos los que provocan que se pueda perder el pelo por el cáncer.

Quimioterapia y radioterapia funcionan de forma diferente, pero los dos tienen consecuencias sobre los folículos pilosos.

Tratamiento con quimioterapia

En el caso de la quimioterapia, se incide sobre el ciclo celular de las células cancerígenas, que tienen una alta tasa de regeneración. Como efecto secundario se puede producir la lesión de otras células del organismo que también tienen alta tasa de recambio, como es el caso de los folículos pilosos. Aunque la investigación avanza a diario, no se conocen medios efectivos para impedir que se produzcan ciertos efectos secundarios de sus tratamientos.

La alopecia aparece en los pacientes tratados con quimioterapia en un porcentaje variable entre 40% y 100% según los fármacos empleados. Se trata en la mayoría de los casos de una alopecia pasajera donde se recupera la mayor parte del pelo pasados unos 2-3 meses después de finalizar el tratamiento. Sin embargo, en algunos casos la alopecia persiste más de 6 meses pudiéndose producir una alopecia permanente.

Los citostáticos o anticancerosos que producen una frecuente leve alopecia son la Bleomicina, Cisplatino, Carboplatino. Los que producen una alopecia moderada son el Metotrexato y Mecloretamina. Aquellos que producen una frecuente e intensa caída capilar son el Docetaxel, Paclitaxel, Ciclofosfamida, Doxorrubicina, entre otros.

Generalmente el pelo comienza a caerse entre la primera y la cuarta semana de quimioterapia y esto es debido a que se produce un efluvio anágeno por la detención de la actividad mitótica de las células en fase anagen de la matriz de los folículos pilosos.

Tratamiento con radioterapia

La radiación actúa de un modo similar, pero aplicada localmente. El tratamiento con radioterapia trata de irradiar el tejido cancerígeno que se encuentra en profundidad y en su paso por las diferentes capas de la piel puede dar lugar a lesiones en otras células. Entre ellas, los folículos pilosos.

Cuando la radioterapia se aplica en el cuero cabelludo, puede dar lugar a una inflamación y lesión profunda del folículo y, en algunos casos, irreversible. En definitiva, con la radioterapia se puede caer el pelo.

El hecho de que la radioterapia pueda producir alopecia va a depender de la gravedad de la enfermedad, de la dosis de exposición, del tiempo entre sesiones, del tamaño de la zona radiada y de factores personales del paciente.

Si la dosis de radiación es muy intensa, puede producir una alopecia de tipo cicatricial, a diferencia de una dosis baja, que produce un efluvio anágeno agudo (una alopecia reversible) donde el paciente recuperará el pelo a partir del cuarto o quinto mes.

¿Cuándo es temporal y cuándo puede ser permanente la caída?

En la mayoría de los casos, la caída del cabello asociada a tratamientos oncológicos es temporal, aunque existen situaciones concretas en las que puede prolongarse o no revertirse por completo.

Tratamiento Alopecia probable Temporalidad ¿Recuperación garantizada?
Quimioterapia 40–100 % Suele ser temporal (2–3 meses tras finalizar). En la mayoría de los casos, sí.
Radioterapia Alta si afecta al cuero cabelludo. Depende de la dosis y el área tratada. No siempre.

 

Cómo afrontar la pérdida del cabello

Existen tres cuestiones claves a la hora de afrontar la pérdida de cabello por el cáncer:

Normalmente, la caída de pelo se produce en las dos primeras sesiones de quimioterapia (2ª o 3ª semana de tratamiento contra el cáncer), por lo que es recomendable buscar una solución capilar lo antes posible. Una vez finalizado el tratamiento se volverá a recuperar todo el cabello, pero puede ocurrir que sea diferente al que teníamos antes del tratamiento, pudiendo cambiar de color o tonalidad.

Perder pelo por causas oncológicas acostumbra a ser temporal. Se pueden aplicar unas pautas sencillas para afrontarlo de la mejor forma posible y ayudar a su recuperación posterior.

Respecto a los efectos sobre el paciente, hemos de tener en cuenta que la caída de pelo influye en el estado de ánimo ante el cáncer, convirtiéndose en una carga no solo psicológica, sino también física. 

Afrontar la pérdida de cabello durante un proceso oncológico no es solo una cuestión estética, sino también emocional. Contar con apoyo psicológico especializado en oncología, participar en grupos de apoyo o compartir la experiencia con otras personas que atraviesan situaciones similares puede ayudar a normalizar emociones como la tristeza, la inseguridad o el miedo.

También es recomendable hablar abiertamente con el entorno cercano sobre cómo se vive este cambio, respetando los tiempos y necesidades personales, y reforzar la autoestima más allá de la imagen física.

Soluciones y tratamientos para pacientes oncológicos

Para la caída del cabello producida por tratamientos contra el cáncer, Svenson cuenta con soluciones que pueden ayudar a los pacientes evitando que este efecto les suponga una mayor preocupación.

Cuidados especiales del cabello para pacientes con cáncer

  • Adelantarse a los cambios: la cantidad de cabello que se cae, o el tiempo en el que esto sucede, dependen del fármaco, la cantidad administrada y la duración del tratamiento. En cualquier caso, la caída del cabello se produce a partir de la 2ª o 3ª semana de tratamiento. Por eso se recomienda ir cortándose previamente el pelo, para ir acostumbrándose a la nueva imagen.
  • Una correcta higiene: utilizar siempre un champú suave, lavar el cabello con agua templada (nunca con agua caliente) y no frotar el cuero cabelludo. El uso de mascarillas ayudará a hidratar el pelo. Se puede quitar la humedad del cabello con la toalla (sin frotar) y nunca utilizando secadores, planchas, etc. No es recomendable el uso de tintes y permanentes.
  • Máxima protección e hidratación: cuando se produce una caída total del cabello, hay que prestar una especial atención a la protección e hidratación del cuero cabelludo. Se debe evitar la exposición al sol, y también al frío. Usar siempre protección solar y aplicar crema hidratante.
  • Dieta equilibrada: la propia enfermedad, así como los tratamientos oncológicos, pueden ir asociados a déficits alimentarios y al incremento del gasto metabólico. Esto puede redundar negativamente también en la salud del pelo, por lo que es importante tratar de mantener una dieta equilibrada durante el proceso.
  • Durante el tratamiento: la solución estética más demandada, especialmente por las mujeres, son las pelucas oncológicas de cabello natural. Además, como alternativa contamos con pelucas de cabello sintético que dan muy buenos resultados.
  • Después del tratamiento: para aquellos pacientes de radioterapia que hayan perdido el cabello, se podrá realizar un microinjerto (auto-trasplante de pelo), dependiendo del grado de lesión secundaria que se haya producido en la piel. Esta intervención quirúrgica puede realizarse siempre y cuando exista una integridad cutánea, preservándose la elasticidad y vascularización natural de la piel, y siempre tras la valoración del oncólogo.
Antes del tratamiento Recortar el cabello, valorar opciones estéticas, reforzar la hidratación del cuero cabelludo.
Durante el tratamiento Champú suave, agua templada, evitar calor directo, proteger del sol o del frío, no usar tintes.
Después del tratamiento Higiene delicada, evitar químicos agresivos, mantener hidratación, rutinas antiestrés y valoración profesional.

 

¿Cómo cuidar el cabello cuando se supera la enfermedad?

1. Protección ante el sol y el frío

Durante el verano usa sombrero o protector solar y durante el invierno utiliza gorros para proteger el cuero cabelludo del frío.

2. Evitar los tintes

Cuando empiece a crecer el pelo evita realizarte permanentes y tintes los primeros meses.

3. Mantener una buena higiene capilar

Ten una buena higiene del pelo, masajea el cuero cabelludo para mejorar la microcirculación y peina el cabello todos los días con un cepillo de púas anchas y separadas.

4. Usar champú de PH-neutro

Lava el cabello con un champú suave de PH neutro y una mascarilla que hidrate el pelo.

5. Practicar deporte a diario

Realiza actividades deportivas de forma diaria. Además, te ayudará a reducir los niveles de estrés que pueden afectar a la caída del cabello.

6. Dieta equilibrada

Mantén una dieta equilibrada con aporte de frutas, verduras y proteínas para favorecer el crecimiento del pelo. Es importante también tener una buena hidratación bebiendo agua.

7. Consultar posibles tratamientos farmacológicos

Una vez que haya remisión del cáncer, el médico puede pautar al paciente tratamientos farmacológicos como el Minoxidil tópico u oral, terapias hormonales con antiandrógenos, siempre y cuando el cáncer no sea hormonodependiente (como el cáncer de mama estrógeno-dependiente).

8. Realizar terapias para recuperar el pelo

Con la remisión del cáncer y el alta por parte del oncólogo estos pacientes también pueden beneficiarse de terapias como la Bioestimulación Capilar, microneedling, mesoterapia capilar con vitaminas y láser de luces LED de baja potencia.

Tras superar el tratamiento oncológico, el cabello suele volver a crecer de forma progresiva. En algunos casos, este nuevo pelo puede presentar cambios de color, grosor o textura, lo cual es normal durante las primeras fases de recuperación.

La valoración de técnicas como el microinjerto capilar solo debe plantearse una vez finalizados los tratamientos y con el visto bueno médico oncólogo, especialmente si ha habido radioterapia en el cuero cabelludo. No todos los casos son candidatos y es fundamental una evaluación individual.

Preguntas frecuentes sobre caída del pelo por cáncer y quimioterapia

¿Todos los tipos de cáncer y tratamientos provocan la misma caída de pelo?

No, la caída depende del tratamiento, no del tipo de cáncer, y varía según la persona.

¿Qué hacer si la caída de cabello me afecta psicológicamente?

Buscar apoyo psicológico especializado puede ser de gran ayuda durante este proceso.

¿Se puede prevenir la alopecia antes del tratamiento?

No siempre es posible prevenirla, pero sí prepararse y conocer las opciones disponibles.

¿Qué alternativas existen a pelucas o pañuelos?

Existen opciones como prótesis capilares, turbantes o asumir el cambio de imagen de forma natural, según preferencias personales.

¿Es seguro teñirse el cabello durante la recuperación?

Se recomienda esperar y utilizar productos suaves. Espera a teñírtelo cuando el cuero cabelludo esté recuperado.

¿Hay diferencias entre la caída por quimioterapia y radioterapia?

Sí, la quimioterapia suele causar una caída más generalizada y reversible, mientras que la radioterapia afecta a zonas concretas y puede ser permanente.

Si necesitas asesoramiento sobre la caída del cabello antes, durante o después de un tratamiento oncológico, solicita información y soluciones adaptadas en tu clínica Svenson más cercana.

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