Los cambios de clima en las vacaciones repercuten en la salud capilar

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  • Calor, frío, humedad o tiempo seco, los principales factores climáticos influyen de forma diferente en la textura del cabello y pueden hacer que éste se vea más frágil y apagado. Por ello, los expertos de Svenson recomiendan adaptar los cuidados capilares en función de la climatología.
  • En los climas templados y fríos, se lava mucho menos el cabello; mientras que el hábito de lavar más el cabello, proviene de un clima húmedo y caluroso, esto hace que abusemos del uso de productos de higiene capilar no adecuados que deterioran los aceites naturales del pelo.

El cabello es muy delicado y sensible a los más leves cambios en el ambiente, pero normalmente utilizamos siempre los mismos productos para su cuidado y lavado, independientemente del lugar en el que estemos, por lo que según algunos profesionales, no estaríamos realizando un correcto tratamiento del cabello y cuero cabelludo.

El pelo crece más rápido durante el verano a consecuencia del calor, por la vasodilatación de su raíz; pero a su vez, es la época del año donde más deterioro sufre, es por eso que, al decidir el destino de las vacaciones es importante tener en cuenta los factores climatológicos que predominan y así poder preparar el pelo para que este no sufra y esté sano por dentro y por fuera.

Para poder decidir qué necesita nuestro cabello, los expertos de Svenson desvelan las necesidades del pelo en función del lugar de vacaciones, para lograr un pelo saludable todo el año, sin necesidad de tener que cortarlo para sanearlo a la vuelta del verano.

Lugares cálidos

Si las vacaciones transcurren en lugares cálidos, el aumento de exposición solar y las altas temperaturas están presentes en todos los tipos cabellos, tanto en su pigmentación como en la vitalidad de la melena.

Las consecuencias nocivas de la irradiación UVB pueden ser de 2 a 5 veces superiores que la irradiación UVA aislada, y puede llegar a afectar la estructura proteica y condicionar cambios en sus propiedades, lo que vuelve el cabello más frágil y quebradizo.

Esto es así, porque la exposición prolongada al sol evapora el agua del cabello, provoca que se deshidrate y esa sequedad hace que el cabello se muestre apagado, tanto al tacto como a la vista, sin vida y sin cuerpo.

Esto conlleva en gran medida un aumento del número de lavados del cabello y con ello sometemos al pelo demasiadas veces a champús o tratamientos que, aunque suelen estar especializados en tipos de pelo, el abuso puede ser contraproducente ya que despoja a tu cabello de sus propiedades y aceites naturales, cambiando la forma natural de la cutícula capilar.

Nuestros expertos afirman que  “algo que es muy recomendable en verano es el secado del cabello al aire libre, ayuda a mantenerlo con cierto grado de hidratación y humedad, ya que de por sí está más deshidratado” y acompañarlo del uso de mascarillas u otros productos especializados, para mantener el cabello en buen estado.

 

Lugares húmedos

En cambio, si las vacaciones son en lugares húmedos, el aumento de hidratación y las temperaturas hacen que, a pesar de la idea de que el cabello sufre más en zonas de mucho calor,  el pelo sufra de la misma forma.

Sucede que la humedad del aire tiene efectos muy visibles en el cabello, se reseca y se vuelve poroso, lo que se traduce en que se rice el pelo, adquiera frizz o pierda cuerpo, cayendo especialmente pesado para aquellas que tienen melenas largas, haciendo que este pierda brillo, suavidad y la forma que le damos al peinarlo.

El cabello se pone crespo cuando hay humedad porque las fibras la absorben y se expanden. A medida que esto sucede, pierden su forma y se enroscan, lo que genera la apariencia encrespada.

Todo esto desemboca en el excesivo uso de productos y herramientas para intentar domar el cabello que castigan nuestro pelo y que le restan sus propiedades naturales.

Recomendaciones de los expertos según climatología

Por todo ello durante el verano en lugares calurosos, los expertos de Svenson nos aconsejan “utilizar un champú nutritivo, que ayudará al cabello a recuperar su cuerpo, brillo e hidratación,” que esté pensado para ser lo más ligero y cuidadoso con tu pelo. Además, se debe utilizar un protector para evitar que los rayos ultravioletas del sol lo resequen.

En cambio, en lugares con humedad, lo mejor es dejar que el cabello adquiera su forma y tono natural, tratarlo con delicadeza y en lugar de dominarlo, intentar ser su aliado. Mantenerlo sano todo el año es la mejor  forma de prevenir y evitar que el pelo se estropee en verano.

El cuidado capilar diario es imprescindible para evitar los efectos de los factores climáticos que sufre el cabello en ciertas estaciones del año y según el lugar donde se encuentre, por lo que los expertos recuerdan proteger el cuero cabelludo con sombreros y gorras, cortarlo y acondicionarlo regularmente con productos con filtro UV, y evitar siempre que sea posible utilizar instrumentos de calor para darle un respiro a tu pelo.

Estos buenos hábitos harán de tu pelo un cabello sano por dentro y por fuera.